Muy triste lo vivido el pasado sábado en el campo de Barri de la llum. Dos equipos que se encuentran enzarzados en la misma liga, el botín de los tres puntos es importante, pero para nada justifica lo visto durante y al final del partido. Un partido cargado de provocaciones y descalificaciones por parte del rival, de impotencia por culpa del colegiado que con su actuación, no hacia mas que echar gasolina en el fuego que se estaba originando, y al final lo triste por parte de los nuestros, fue caer en la provocación. Esto no se debe tolerar. Tenemos que ser un ejemplo de equipo, hacer oídos sordos a las provocaciones, y divertirse jugando que es de lo que se trata. Chavales, con violencia no se arregla nada. De los errores tenemos que aprender, y tener en cuenta, que provocaciones se van a tener en numerosas ocasiones. Aprendamos a tener auto-control y a manejar estas situaciones de manera positiva. Así, nos irá mejor en el fútbol, en el cole, en el trabajo, con la familia, con los amigos... en resumidas cuentas, en la vida.